Activo que proporciona a la piel una adecuada hidratación, elasticidad y tersura, además de poseer capacidades cicatrizantes y regenerantes.
El Aloe vera es muy utilizado para el cuidado de la piel, fundamentalmente por el poder emoliente y suavizante que posee. Esta acción se debe principalmente a su contenido en polisacáridos mucílagos. Los mucílagos poseen la característica de ser higroscópicos, es decir, que absorben y retienen agua, lo cual los convierte en agente humectante.
El Aloe Vera actúa estimulando el crecimiento de las células dérmicas denominadas fibroblastos, la angiogénesis y la reepitelización, y reduciendo la fase inflamatoria. El resultado final es un aumento del contenido en colágeno y glicosaminoglicanos en el nuevo tejido de reparación. El contenido en Aloína le confiere efectos antiinflamatorios que contribuyen a explicar su acción cicatrizante de heridas, quemaduras y úlceras.




